En este post voy a tratar de “documentar” el proceso por el que he llegado a una situación casi de descontrol deportivo que me ha provocado una caída de rendimiento brutal. Antes de seguir, esto va a ser muy largo y denso.
Ya he dicho muchas veces que el rendimiento como objetivo principal en el plano deportivo no es el foco sobre el que gira todo en mi caso particular. El RENDIMIENTO si que es un indicador importante de cómo de bien o de mal se están haciendo las cosas, y sobre todo si puedes comparar con entrenamientos similares o iguales dentro de tu "timeline" deportivo. La llegada a este punto de CAOS DEPORTIVO no es un proceso inmediato, lo vas construyendo poco a poco, y lo peor de todo, por lo menos en mi caso, es que no te das cuenta de que estás haciendo FATAL las cosas hasta que los datos que te da el reloj son los peores en años.
Y si, aunque cada año somos un poco más viejos, la caída de rendimiento no puede ser tan acusada como me ha pasado a mi, tanto en rendimiento como en sensación continuo de fatiga. ¡Otra de las invitadas a esta fiesta! LA FATIGA, acabas conviviendo con ella, con la sensación de no poder con las piernas cada día, y te dices “Eso es que estoy dándole bien al cuerpo, ya verás cuando haga un tapperin, ¡voy a partir piedras!” está claro que no vas a partir piedras, suerte he tenido de no partirme yo.
Mi camino ha sido como dice la canción de Héroes del Silencio: EL CAMINO DEL EXCESO, y en mi caso no tengo “perdón de Dios” por que tengo un entrenador que cuando le hago caso a pies juntillas, todo va mejor que bien, pero cuando empiezo yo a meter “dobles sesiones” alargar las pautadas en un 200%, …. pues pasa lo que pasa, que lo que deberían ser estímulos positivos, pasan a ser regalos envenenados que me doy a mi mismo.
Cuando leo que la virtud de un buen entrenamiento es sacar el máximo con el menor entrenamiento posible, que el descanso es nuestro mejor aliado, y que la fatiga solo se debe sentir tras un entreno duro que con uno o dos días de recuperación se va, asiento, me digo que razón, pero lo de aplicarme el cuento nada de nada.
Vamos a verlo con datos, mi año 2020 (Enero – Noviembre) es en valores absolutos (volúmenes y distancias) son de PRO (muy lejos de la realidad, ya que soy un popular "gama media" ¡siendo generoso!), que solo se dedica a esto, pero esa no es la realidad, la realidad es que todo esta encajado en un día a día de un “popular” con su trabajo, su familia y demás obligaciones diarias, y todo este entrenamiento, ¿Cómo se encaja?, ¿Cómo metes 4 horas diarias de entreno entre el trabajo, la familia y demás? Pues a deshoras, levantándome. Las 5 a.m., metiendo 2 horas de entreno antes del trabajo, otra 2 justo después de comer mientras mis hijos hacen los deberes antes de merendar, así que a final del día: ROTO, y eso lleva a descansar mal, a no recuperar, a no tener ganas de estirar, de ponerme el compex o de usar un rato el rollfoam, así día tras día. Este diario no es asumible para nadie el tiempo que lo he llevado yo día a día como mostraré en los siguientes párrafos.
En lo que llevamos de 2020, aun faltando un mes para cerrar el año, llevo ya más de 1.200 horas registradas de actividad, son unas cuantas
Comparando con los años 2016, 2017, 2018 y 2019, el crecimiento es muy grande, 2019 con mucha carga, y este año 2020 saldrá con más de 300 por encima.
Y si vemos mes a mes este año 2020, pese a ser un año “especial” con todo lo que ha implicado el COVID19, confinados en el domicilio desde el 14 de marzo al 1 de mayo, confinados en el municipio octubre y diciembre, y aun así, los volúmenes no han dejado de crecer y crecer.
Si observamos la curva PMC, vemos que los indicadores de estarme pasando son muy claros, las columnas naranjas y rojas apuntando hacia abajo son marcas claras de que el exceso auto recetado estaba primando sobre la dosis justa pautada por el míster
- Enero/Febrero, temporada de cross, sigo el plan de entreno, con carreras objetivo marcadas en el calendario, por lo que le entreno está muy dirigido. Sigo también una rutina diaria “normal” y con visitáis periódicas al fisio. El equilibrio fatiga-recuperación es bueno.
- Acabo la temporada de cross, empiezo a hacer fondo para las pruebas de MTB que tenia en marcadas. Son jornadas de mucho volumen haciendo fondo en bici, por lo que la carga aumenta mucho, la fatiga es alta, pero es algo que está contemplado con el objetivo de en la medida que se vaya acercando el periodo competitivo disminuirlo y llegar al 100%. Sin embargo, ya empiezo a meter yo muchos EXTRAS.
- Confinamiento total en el domicilio, EMPIEZA LA LOCURA en todo los sentidos, el rosa, azul y verde, dan paso al rojo hasta prácticamente junio. Lo que debería haber sido un periodo de transición puro y dura, pasan a ser jornadas seguidas de 4 o más horas de actividad. Sin descansos. Quizás fue la forma que encontré de mentalmente estar equilibrado con el cambio tan brusco en nuestra vida que todos sufrimos a partir del 14 de marzo.
De locos, en 7 semanas casi 205 horas de entreno, la semana más “ligera” con mas de 27 horas de entreno, un desastre por mi parte. En abril, sin salir de casa, ¡125horas de entreno!
- Mayo, ya podemos salir a la calle, con la movilidad limitada territorialmente y con franjas horarias, sigo jugando a ver quien hace mas, encadenando un mes con unas semanas de 30, 31, 32, 36 y 35 horas ¡BRUTAL! Qué desastre, no sé como no me he roto o he perdido las ganas por el camino, no se si habrá algún profesional que tenga este volumen de entreno aun sin tener que trabajar y dedicando su tiempo de “no-entreno” al descanso.
- El mes de junio, con un objetivo marcado, Reto de la Braguía (11.07.2020) pese a tener semanas que en valor absoluto tienen muchas horas, son muchas horas de paseos familiares que están registrados y muchas sesiones de fuerza, la curva se “normaliza” y las sensaciones mejoran. Sin embargo, en los entrenos donde hay que sacar toda la “artillería” no están bien para nada, lejos de los registros marcados en la fase preparatoria de cross. Empiezo a pagar los excesos, una hipoteca larga me temo.
- Y de vuelta al “rojo” hasta que me rompo la clavícula, semanas de entre 25 y 30 horas en julio, agosto y septiembre, doblando prácticamente todos los días, muchos mas extras propios que trabajo pautado por el míster. Sigo sumando puntos para darme una buena leche deportivamente hablando, por en lo físico, llegó el 27 de septiembre con la rotura de clavícula (en una sesión extra en bici no pautada en el plan). ¡No he hecho nada bien en este año!
- 27.09.2020: Caída tonta en bici y rotura de clavícula, es una rotura sin desplazamiento, la verdad es que no me ha generado mucho desorden en mi vida, rápidamente me puse en movimiento en el ámbito de persona “normal” y en el deportivo, mucho antes de lo que se esperaría en un caso como este, aunque la vedad es que me ha ido muy bien.
- 2 semanas de reposo inicial con paseos, luego rodillo muy suave y al final de ese par de semanas, empiezo con Cacos, para ya a partir de la tercera semana casi a tener una rutina de rodillo y de trote, en casa y fuera. Seguir semana a semana increscendo la dificultad, saliendo con la bici al exterior, fuerza en el tren inferior, movilidad, … Sin estirar ni preocuparme de la recuperación y el descanso. Y poco a poco lo que pasó de ser una oportunidad de enderezar el camino deportivo, volvió a convertirse en una carrera inconsciente para recuperar el tiempo perdido. Debí darme cuenta de como a pesar de estar lesionado, esas 2 primeras semanas, aun sin poder dormir en la postura que me gusta, me empezaba a encontrar mejor en general, las piernas no dolían ni estaban pesadas, el humor mucho mejor, el peso mantenido, incluso mas fino, gozando cada entreno,… pero no, en la medida que las capacidades físicas crecían, la tontura deportiva lo hacia en la misma proporción.
- Octubre – Noviembre: Más de lo mismo, pero vienen los entrenos de calidad, y hay no se engaña, los tiempos en un intervalo son medibles, y el resultado de esa medición es muy clarificador, todos los que hago son mediocres, y lo que deja más clara que algo YO no estoy haciendo bien es que cada vez van a peor. Toque de atención del míster, y yo hago este análisis que estoy poniendo ahora en claro, SE ACABÓ este despropósito. He decidido no salirme del plan, recuperar el cuerpo y sensaciones y aprovechar al máximo cada sesión sin pasarme de lo que realmente tengo apara cada día, que ya es más que suficiente.
- Diciembre, una semana siguiendo mi nuevo PLAN, y me encuentro mucho mejor, los entrenos de calidad, aun lejos, pero he notado mucho el llegar a esos momentos sin la carga de la sesión extra matutina. Por las mañanas me dedico a estirar, hacer core (lo tenía muy olvidado) y a “mimar” las cachas con el rollfoam. 45’ diarios de cuidados y recuperación muscular. Muy buena rutina. Los días que no tengo calidad pautada, un rato de piscina en este proceso que he abierto para tratar de ser triatleta y el resto lo que Ricardo pinte en mi calendario de TP. Esta semana no pasaré de 20horas de entreno seguro, lo que son un 40% menos de lo habitual, y siendo 20horas, muchas horas dedicadas (sumo también esas sesiones de CORE y ESTIRAMIENTOS). ¡Creo que no m e será difícil rellenar todas esas horas que me sobrarán de ahora en adelante!
Mi plan ahora mismo es el no saltarme el plan. Si. Algún día me apetece un extra, pues me lo doy, pero que no se convierta en rutina, rutinas obligadas: recuperación y descanso. Sé que tardaré un tiempo en ir recuperando las sensaciones, la frescura, pero una cosa que he puesto como premisa para cumplir mi plan es que no tengo ninguna prisa, el objetivo marcado empieza a tener citas en 2022, este año solo tengo que mejorar en el agua y cuidarme de seguir dentro de unos márgenes aceptables para mi nivel en los otros 2 sectores de un TRI. Ahora mismo si me hago una analítica, casi al 100 estoy seguro de que saldría muy mal todo lo relativo a los parámetros que determinan un estado pasado de forma. Se que son valores que no se recuperaran con una o dos semanas de descanso, requieren de un proceso de mas tiempo y paciencia. Mi idea es seguir a pies juntillas lo que he dicho, de esa forma ya reduzco el volumen en un 40% de lo que venia pecando todos estos meses y si en poco más de una semana ya noto los primeros efectos, en 2-3 semanas mas creo que mis sensaciones serán las que deben ser y mis registros empezarán a verse reflejados en el reloj. SIN PRISA PERO CON PAUSA.
De este análisis, o escritura de un “mea culpa” ¿qué saco en claro? Y creo que es una buena noticia, y es que no estoy dentro de un sobreentrenamiento severo, creo que es una fatiga fuerte, que en unas semanas aplicando los estímulos pautados irá en disminución, importante no dejarse llevar luego de nuevo al CAMINO DEL EXCESO. El CAMINO que quiero ir recorriendo es el que me conduzca a descubrir si soy capaz de convertirme en un triatleta o no, y en se camino, la mochila con la he cargado esta ultima temporada no sirve, para generar las bases que necesito cimentar en estas 2 primeras temporadas de este proyecto a largo plazo, necesito estar al 100% dentro de los márgenes marcados por el míster en el plan de entrenos pautado, y que si todo va como debe ir, la probabilidad de éxito es muy alta. Solo hay una incógnita en esta ecuación que puede restar valor, y soy YO, si vuelvo a las andadas, PABLO YA TOCARÁN SEMANAS DONDE EL VOLUMEN PAUTADO ¡TE DEJE DOBLADO! Pero cuando toque.



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